
Café tostado · Grano Honey
Grano entero para moler al momento. Conserva todo el aroma hasta tu taza.
- OrigenChanchamayo, PE
- Altitud1,700 msnm
- ProcesoHoney · Tueste medio
- NotasFrutal · dulce · panela
En honor a Ida y Arturo
Café peruano cultivado por nuestra familia en Palomar, Chanchamayo, a 1,700 msnm. Tostado en pequeños lotes, sin agroquímicos, para resaltar lo que el origen ya trae.
Tueste medio y un solo origen. Elige la presentación — grano entero o molido — y el proceso · honey, más dulce y a panela, o natural, más intenso y afrutado. Bolsa de 250 g.
Café de temporada · cosecha de mayo y junio. Las entregas comienzan al terminar el proceso de secado.

Grano entero para moler al momento. Conserva todo el aroma hasta tu taza.

Molido listo para tu cafetera. La misma cosecha, sin esperas.

Grano entero de proceso natural para moler al momento: cuerpo intenso, frutas maduras y notas a cacao.

Lote de proceso natural, ya molido: cuerpo más intenso y dulzor profundo. Listo para tu cafetera.
En IDARU cuidamos cada planta con prácticas ecológicas, sin pesticidas ni fertilizantes sintéticos, buscando la menor contaminación posible del agua, el suelo y el aire. Es un compromiso con la tierra que también se siente en la taza: un café más limpio, más sano y más fiel a su origen.

Abono orgánico y manejo natural · finca de Palomar
En honor a Ida & Arturo

La historia de IDARU nace mucho antes de una taza de café. Nace en los cafetales donde Ida creció, rodeada del aroma de la tierra húmeda, de las plantas cargadas de fruto y del esfuerzo silencioso de su padre, un hombre trabajador que, con dedicación y sacrificio, sacó adelante a Ida y a sus nueve hermanos.
Desde niña, Ida aprendió que el café no era solo un cultivo: era una forma de vida. En cada jornada en el campo entendió el valor del trabajo honesto, el respeto por la tierra y la importancia de cuidar aquello que alimenta a una familia. Aquellos cafetales fueron su escuela, su hogar y el primer lugar donde nació el amor por este oficio.
Con el paso del tiempo, en su camino de formación y crecimiento, Ida conoció a Arturo, quien hasta el día de hoy la acompaña. Juntos construyeron una vida marcada por el esfuerzo, la unión y la perseverancia. Superaron obstáculos, enfrentaron tiempos difíciles y siguieron avanzando con la misma fuerza con la que se cultiva una planta de café: con paciencia, cuidado y esperanza.
Hoy, la vida los devuelve al lugar donde todo comenzó. En Palomar, Chanchamayo, a 1,700 m s. n. m., IDARU mantiene vivo ese legado familiar. Cada bolsa representa una historia de generaciones, de manos trabajadoras y de una familia que decidió honrar sus raíces produciendo café con identidad, respeto y compromiso.
Nuestro café es cultivado bajo un manejo ecológico, cuidando la tierra que nos vio crecer y preservando el equilibrio natural de la finca. Porque para nosotros, producir café no es solo cosechar granos: es continuar una herencia, proteger una memoria y compartir con cada taza el esfuerzo de quienes hicieron posible este camino.
Cosecha, secado y vida de campo en Palomar, Chanchamayo. Así nace cada bolsa de IDARU.







Te abrimos las puertas de nuestra finca en Palomar, Chanchamayo. Camina entre los cafetos, vive la cosecha, aprende cómo se procesa el grano y comparte la mesa con la familia. Una experiencia para enamorarte del café desde su raíz.



Café de especialidad, cultivado por nuestra familia sin agroquímicos y tostado en pequeños lotes. Limpio, sano y fiel a su origen.